El Centro Educativo “Aldo Aroldo Abregú”, que funciona en la Unidad de Detención N°1 de Río Grande, cumplió 10 años brindando oportunidades de formación a personas privadas de la libertad. La celebración reunió a estudiantes, docentes y autoridades del Ministerio de Educación, en un acto que incluyó la entrega de una placa conmemorativa y una exposición de trabajos realizados durante el ciclo escolar.

El espacio ofrece educación en todos los niveles: primario, secundario, terciario y universitario, además de alfabetización a través del programa Yo sí puedo. También cuenta con el Centro de Formación Profesional Alas de Libertad, que dicta trayectos de horticultura, electricidad e informática.
Durante este año, estudian allí 13 internos en primaria, 60 en secundaria, 17 en terciario y 8 en la universidad. Entre los hitos, se destacó el egreso de cinco estudiantes de la carrera de Abogacía, lo que fue considerado “un orgullo” por parte de la comunidad educativa.
“Los protagonistas principales son los estudiantes, con la valentía de decidir aprender y superarse. Ellos son el ejemplo de que siempre se puede empezar de nuevo”, expresó Silvana Detzel, responsable del área educativa en la Unidad.
La secretaria de Gestión Educativa, Silvina Solohaga, valoró el recorrido del Centro:
“Estamos convencidos de que esta es una de las mejores oportunidades para ustedes. Cuando hay una oportunidad, también hay un deseo, y ese deseo de aprender está presente en cada uno de los estudiantes”.
El Centro lleva el nombre de Aldo Aroldo Abregú, primer docente que en 2001 dictó clases dentro de la unidad. En su homenaje, el director del Servicio Penitenciario, Ariel Ciares, recordó:
“Aldo venía fuera de su horario, daba apoyo y contención que iban mucho más allá de lo educativo. Con la educación podemos ser una sociedad mejor, porque también es otra forma de estar en libertad”.
El acto finalizó con un recorrido por la muestra de producciones realizadas por los internos y un ágape compartido.




